Etiqueta: distopía

The Water Cure, de Sophie Mackintosh

Puntuación: 3/5
Autor: Sophie Mackintosh
Género: distopía
Editorial: Hamish Hamilton (Penguin)

The violence came for all women, border or no border. It was already in our blood, in our collective memory. And one day the men would come for us too.

The Water CureLos padres de Grace, Lia y Sky han criado a sus hijas en una isla remota, a salvo de un mundo exterior aparentemente contaminado. Durante toda su vida, las hermanas solo han conocido y absorbido las enseñanzas de su padre (“King”), que asegura que todo lo masculino equivale a peligro y toxicidad. Para garantizar su supervivencia física y emocional, son sometidas a todo tipo de rituales – e incluso torturas -, desde purgas hasta matanza de animales. Por una parte, estos ejercicios refuerzan esa lealtad ciega hacia sus padres; por otra parte, desembocan en una relación amor-odio entre hermanas en la que la crueldad se considera un recurso útil que ampara su existencia. La historia arranca con la muerte repentina de King, seguida por la llegada de tres hombres desconocidos a la isla, algo que pondrá a prueba tanto las creencias de las hermanas como las del lector: ¿qué ha ocurrido con las mujeres en el mundo? ¿Existe una amenaza real?

The Water Cure es una historia catalogada como “distopía feminista”, un calificativo que rápidamente la ha asociado a El cuento de la criada; no obstante, diría que las similitudes empiezan y acaban en sus protagonistas femeninas fuertes. En cambio, esta primera novela de Sophie Mackintosh refleja la influencia de varias obras de Shakespeare (El Rey Lear, La tempestad), recuerda a las protagonistas de Las vírgenes suicidas (eso sí, esta vez con voz propia) y goza de una ambientación casi gótica comparable con las obras de Shirley Jackson. Dicho esto, es una historia con peso propio, extremadamente evocadora y con suficiente margen para que el lector saque sus propias conclusiones.

Every time I think I am very lonely, it becomes bleaker and more true. You can think things into being. You can dwell them up from the ground.

Mackintosh crea un mundo familiar y distante a la vez, un marco que le permite explorar de forma pausada la identidad femenina y la relación entre el cuerpo femenino y el dolor. La historia está narrada desde los puntos de vista de las hermanas Grace y Lia, incluidos algunos segmentos donde la voz de las tres hermanas se une a modo de coro. Lia es la primera en desafiar las enseñanzas de King al intentar mantener una relación estrecha con uno de los hombres, mientras que Grace experimenta un despertar que cuestiona la figura autoritaria de su padre. Al igual que en El rey Lear, esta utopía fallida no parece ser más que un pretexto que garantiza el control de lo masculino sobre lo femenino; al fin y al cabo, las hijas han sido criadas bajo el miedo y la amenaza constantes hacia lo masculino, acompañado de una serie de ejercicios y rituales que no hacen más que fomentar su debilidad. Los sentimientos son reprimidos y liberados de forma furtiva, los cuerpos femeninos considerados inherentemente vulnerables.

Gran parte de esta novela gira en torno a la lucha interior que cuestiona la realidad opaca que viven las hermanas. Mackintosh emplea un lenguaje sencillo y profundamente poético que, en paralelo con la trama, suspende a esta novela entre la fábula y la realidad. Es posible que este ambiente crudo y onírico provoque cierto aislamiento del verdadero problema que desea exponer la autora, por tanto, resulta indispensable analizar la novela a un nivel sobre todo metafórico. De lo contrario, la historia por sí misma resultaría vaga e incompleta.

Aunque puede sufrir las consecuencias de llegar justo en un momento de abundancia de otras novelas de temática similar, The Water Cure merece la pena ser leída. Veremos qué tal le va como nominada en el premio Man Booker de este año. Por mi parte, seguiré atenta a las próximas publicaciones de esta autora.

Resumen de lecturas | julio 2018

 

A diferencia de las temperaturas insoportablemente altas, julio ha sido un mes de altibajos en lo que a lecturas se refiere. Estoy satisfecha por cumplir uno de mis (pocos) propósitos lectores de leer una antología de relatos al mes y por haber leído géneros diversos. Sin más rodeos, os cuento:

Sigue leyendo “Resumen de lecturas | julio 2018”

El cuento de la criada, de Margaret Atwood

Mejor nunca significa mejor para todos. Para algunos siempre es peor.

Puntuación: 5/5
Autor: Margaret Atwood
Género: distopía, ficción especulativa
Editorial: Penguin Random House

PortadaCreo que por fin me he reencontrado con Margaret Atwood. Después de leer MadAddam y Hag-Seed (de la última quiero hablar en algún momento, ya que forma parte de la serie Hogarth Shakespeare), tenía una impresión algo tibia de la autora. No lograba conectar del todo con sus personajes o con su estilo literario, pero The Handmaid’s Tale (El cuento de la criada, recientemente reeditado por la editorial Salamandra a propósito del estreno de la adaptación televisiva) es otra historia. La novela, publicada por primera vez en 1985, es relevante e incómoda a partes iguales, quizá ahora más que nunca.

The Handmaid’s Tale es una novela distópica ambientada en un futuro cercano en la República de Gilead (anteriormente Estados Unidos), donde se ejerce un régimen teocrático que contempla una vuelta a los valores puritanos del siglo XVII. 

La novela está narrada en primera persona e incluye una serie de flashbacks en los que Offred, la protagonista, intercala recuerdos del pasado (sus años universitarios, su relación con su madre y su mejor amiga, el nacimiento de su hija, etc.) con sus vivencias actuales como Criada en la residencia del Comandante Waterford, acompañada de la mujer del Comandante y las Marthas encargadas de las tareas del hogar. Debido a los bajos índices de fertilidad que han asolado a la República de Gilead, la tarea principal de las Criadas consiste en mantener relaciones sexuales con el Comandante con la esperanza de producir descendencia.

La religión es uno de los pilares fundamentales en los que se basa esta sociedad, siempre bajo el pretexto de aumentar la tasa de natalidad de la población. La figura de la mujer queda desprovista de identidad y es relegada un único plano: ser madre. Por esta razón, la República ejerce todo su poder con el fin de controlar el cuerpo y la identidad de las mujeres; no pueden votar, leer, o tener propiedad o trabajo. A diferencia de los hombres, las mujeres están únicamente definidas por su rol de género: esposas, hijas, criadas, tías, Marthas, «Jezebels» (prostitutas) y «Unwomen» (detractoras del régimen).

Por otra parte, el poder también se ejerce mediante un uso específico del lenguaje, incluidas las fórmulas dialectales cotidianas (saludos, despedidas, muestras de agradecimiento, etc.) restringiendo así las ideas que puedan expresarse. De hecho, incluso la propia denominación de las Criadas implica sumisión, ya que sus nombres están compuestos por el nombre del Comandante al que pertenecen (Offred, en inglés: Of Fred; o en español: Defred: de Fred).

Las figuras secundarias de esta jerarquía incluyen, entre otros, los Obreros (trabajadores del Comandante a los que no se les asignan mujeres), los Ojos (espías del régimen), las Marthas (sirvientas del hogar) y las Tías (encargadas de la instrucción y supervisión de las Criadas). Cualquier desviación de la norma por parte de las Criadas o fracaso a la hora de procrear después de un período determinado de tiempo (al fin y al cabo, la sociedad solo reconoce a las mujeres como causantes de la infertilidad) implica su exilio a las Colonias, donde llevarán a cabo labores de limpieza de residuos tóxicos u otras sustancias hasta su inevitable muerte.

Por desgracia, la respuesta al abuso de poder y el sentimiento que, finalmente, prevalece a lo largo de la novela es la complacencia por parte de todos los miembros de la sociedad. Moira, el Comandante, Offred, Serena Joy, las Tías… todos y cada uno de ellos intentan aferrarse a cualquier atisbo o ilusión de poder, incluso si ello implica traicionar su propia identidad y valores, al mismo tiempo que colaboran a perpetuar el régimen.

Como es de esperar, el final es escalofriante y desolador, aunque he de reconocer que sentí algo de alivio al leer el epílogo. Uno de los elementos más espeluznantes de la distopía que Atwood propone se centra en el hecho de que algunas de estas prácticas han existido, o existen, en algunas culturas. El tema principal es el control de la natalidad y la sumisión de las mujeres, representado en esencia por la figura de la Criada; no obstante, también vemos la persecución y condena de los delincuentes en público; robos de niños por parte del gobierno en las primeras etapas de la consolidación del régimen; persecución y castigo por distintas orientaciones sexuales, etc. Por desgracia, no es una historia con moraleja, ya que no es necesario hacer un exagerado esfuerzo de imaginación para comprender muchos de los sucesos acontecidos en The Handmaid’s Tale. En la mayoría de los casos, siguen siendo una posibilidad más que factible en la sociedad actual.

El círculo, de Dave Eggers

Most people would trade everything they know, everyone they know- they’d trade it all to know they’ve been seen, and acknowledged, that they might even be remembered. We all know the world is too big for us to be significant. So all we have is the hope of being seen, or heard, even for a moment.

Puntuación: 3/5
Autor: Dave Eggers
Género: ficción, distopía
Recomendable si te gusta…: Black Mirror, 1984
Editorial: Literatura Random House
Reconozco que, hasta hace una semana, desconocía a Dave Eggers y cualquiera de sus obras. Vale, quizá hasta que el libro ha empezado a dar vueltas a raíz de la adaptación cinematográfica que se estrenará a finales de este mes. Investigué un poco en Goodreads, pero las reseñas que vi publicadas no resultaban del todo alentadoras. Aun así, decidí darle una oportunidad.

marchapril-6El resultado de una fusión entre Google y Apple sería el Círculo, una de las empresas más influyentes del mundo, cuyo éxito se centra en un producto que ha conseguido unificar la presencia de todo individuo en Internet (desde lo básico, como contraseñas y direcciones de correo electrónico, hasta lo más personal, como el número de la Seguridad Social, cuentas bancarias, historial médico, y un largo etcétera). En principio, elimina el concepto del anonimato, hasta que al final la idea es elevada a la enésima potencia y suprime la privacidad y voluntad del individuo.

Y hasta ahí puedo leer sin desvelaros gran parte de la trama. Si os pica la curiosidad, podéis seguir leyendo a continuación.

Sigue leyendo “El círculo, de Dave Eggers”