Resumen de lecturas (marzo 2017)

La idea de esta sección consiste en exponer brevemente mis impresiones sobre las lecturas de cada mes, así que allá vamos. En marzo leí un total de tres libros. Ni mucho, ni poco, sobre todo si consideramos que un par de ellos exceden las 500 páginas.

American Gods, de Neil Gaiman. 4/5

Lo confieso: no había leído nada de este autor, cosa que creo que cambiará a partir de ahora. No obstante, este libro me dejó con sentimientos encontrados. Quería leerlo antes del estreno de la adaptación televisiva, y creo que ahora será más interesante verla. Aunque el ritmo de la historia me pareció irregular a ratos -en especial la primera parte, hasta llegar a la Casa de la Roca- el heterogéneo elenco de personajes es lo que ha hecho que toda la lectura valga la pena para mí (y me ha animado a profundizar más sobre las diversas ramas de la mitología a las que se aluden). Sinceramente, me habría encantado indagar un poco más en estos personajes, en lugar de Sombra. Me ha resultado muy difícil conectar con el protagonista (pura sangre de horchata).

El héroe de las eras, de Brandon Sanderson. 5/5

mistborn-3Conclusión a la primera trilogía de Nacidos de la Bruma (Mistborn). Ritmo constante y acción frenética que desembocan en un clímax brutal en la última parte del libro. Me gustó que no diera tantísimas vueltas a los conflictos internos de identidad de los personajes como en libros anteriores (en serio, ¿cuántas veces se puede hablar de un vestido?); sobre todo, disfruté descubriendo cómo encajaba todo poco a poco en su lugar. No puedo decir mucho sin desvelar detalles de la trama, pero la historia de los kandra fue de mis favoritas. Han sido mis primeras lecturas de Sanderson, y la verdad es que me ha dejado con ganas de más. Antes de seguir con la misma serie, creo que probaré con otras de sus publicaciones.

Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides. 3/5

Eh. El estilo no me disgustó, pero hay elementos de la trama que no me acabaron de convencer. Cuenta la historia de las cinco hermanas Lisbon desde la perspectiva de un grupo de adolescentes que, en pocas palabras, están inexplicablemente obsesionados con ellas. A través de una serie de recolecciones subjetivas y documentos, intentan llegar a la razón por la que se dieron lugar los hechos. El lector comparte en todo momento el papel de espectador; es decir, nunca se llega a indagar en los propios pensamientos de las chicas, por lo que nunca se conoce realmente la razón o la verdad detrás de sus actos. Realmente, nunca llegamos a saber más allá de lo superficial de ellas, aparte de la evidente opresión familiar a la que estaban sometidas. A lo mejor ese es también parte del problema: desproveerlas de cualquier atisbo de identidad (en muchas ocasiones, estos mismos chicos afirman que les resulta difícil distinguirlas como individuas como tal) y permitir que toda la historia se rija únicamente bajo las conjeturas e impresiones de, al fin y al cabo, un grupo de desconocidos.

El círculo, de Dave Eggers

Most people would trade everything they know, everyone they know- they’d trade it all to know they’ve been seen, and acknowledged, that they might even be remembered. We all know the world is too big for us to be significant. So all we have is the hope of being seen, or heard, even for a moment.

Puntuación: 3/5
Autor: Dave Eggers
Género: ficción, distopía
Recomendable si te gusta…: Black Mirror, 1984
Editorial: Literatura Random House
Reconozco que, hasta hace una semana, desconocía a Dave Eggers y cualquiera de sus obras. Vale, quizá hasta que el libro ha empezado a dar vueltas a raíz de la adaptación cinematográfica que se estrenará a finales de este mes. Investigué un poco en Goodreads, pero las reseñas que vi publicadas no resultaban del todo alentadoras. Aun así, decidí darle una oportunidad.

marchapril-6El resultado de una fusión entre Google y Apple sería el Círculo, una de las empresas más influyentes del mundo, cuyo éxito se centra en un producto que ha conseguido unificar la presencia de todo individuo en Internet (desde lo básico, como contraseñas y direcciones de correo electrónico, hasta lo más personal, como el número de la Seguridad Social, cuentas bancarias, historial médico, y un largo etcétera). En principio, elimina el concepto del anonimato, hasta que al final la idea es elevada a la enésima potencia y suprime la privacidad y voluntad del individuo.

Y hasta ahí puedo leer sin desvelaros gran parte de la trama. Si os pica la curiosidad, podéis seguir leyendo a continuación.

Sigue leyendo “El círculo, de Dave Eggers”

Hola, mundo

All this happened, more or less.

No se me dan bien las presentaciones, así que voy a tomar descaradamente prestada la idea de Rory de Gilmore Girls y empezar con una introducción de mis gustos literarios.

Puedo empezar diciendo que, como muchos otros adolescentes, crecí con la saga de Harry Potter (o que tuve mis reservas hasta que empecé de verdad a leer el primer libro, que no hizo más que atrapar polvo en mi mesilla de noche durante meses, y que después pasaría a convertirse en el libro más releído mientras esperaba el siguiente); de hecho, fueron estos mismos libros -y mi impaciencia- los que me empujaron a leer por primera vez en inglés. Bueno, y los clásicos de Penguin adaptados.

Por razones totalmente distintas me tuvo en vilo varias noches el relato El pozo y el péndulo, de Edgar Allan Poe, aunque también conocí otra clase de desolación y desesperanza con Cormac McCarthy a lo largo de su viaje en La carretera.

Por otra parte, también he recorrido parte del sendero de los Apalaches de la mano del autor que me introdujo a la no ficción, Bill Bryson; aunque también me he aventurado a mundos donde el realismo mágico contempla peces y sanguijuelas cayendo del cielo.

Contra todo pronóstico, he disfrutado de clásicos de la literatura anglosajona durante mis años de carrera; aunque he de admitir que no llegué a apreciar muchas de las obras hasta releerlas años después. De todos modos, tuve la suerte de acudir a clases donde aprendí sobre la decadencia de la América de los años 20 con El gran Gatsby, sobre el significado menos obvio escondido en los versos de The Road Not Taken y sobre fuertes e independientes protagonistas como Jane Eyre. Curiosamente, recuerdo más bien poco sobre Shakespeare (cosa que intento remediar) o sobre la descripción exacta del pentámetro yámbico.

No solo me he reencontrado con los clásicos en el presente, sino que también me he adentrado en la novela fantástica y de ciencia ficción: he conocido a embajadores de Marte con Robert Charles Wilson, he odiado el laúd de Kvothe y he vuelto a apreciar la magia con Brandon Sanderson.

Creo que como resumen no está mal del todo. Desde un punto de vista más pragmático, quiero crear este espacio para, simplemente, practicar la escritura y el análisis. A decir verdad, creo que hará las veces de archivo personal, ya que tiendo a olvidar hasta los detalles más básicos a medio y largo plazo (¿falta de atención? Qué va).

En resumen, bienvenidos a otro rincón literario más de Internet.