Lincoln en el Bardo, de George Saunders

No hay comentarios

Puntuación: 5/5
Autor: George Saunders (trad. Javier Calvo Perales)
Género: ficción histórica
Editorial: Seix Barral

Todas estas y otras cosas empezaron siendo nada, algo latente en el seno de un enorme caldo de energía, pero luego les pusimos nombre y las amamos y de esa forma las hicimos aparecer. Y ahora tenemos que perderlas.

Lincoln en el BardoHe estado dándole vueltas a cómo escribir esta reseña sin desvelar muchos detalles, porque creo que parte de la fuerza de este libro recae en la experiencia de leerlo por primera vez. Dicho esto, entiendo que sea un libro que despierte opiniones muy polarizadas: o conecta contigo hasta atraparte o detestas la naturaleza aberrante del Bardo.

George Saunders se inspira en la muerte del hijo de Abraham Lincoln – Willie – para enhebrar una historia sobre la pérdida con matices muy distintos a los que estamos acostumbrados a ver en obras de este tipo. En este caso, gran parte de la acción transcurre en el Bardo. Según la tradición budista, el Bardo es un estado de transición entre la muerte y el más allá, donde permanecen aquellas almas que poseen algún tipo de anclaje al mundo real. En esta novela, la apariencia “física” de estas almas está marcada por estos mismos eventos que aún acarrean del pasado, desde personajes que realzan frustraciones sexuales, experiencias sensoriales, estados de shock permanentes, etc. Para Willie, lo que lo retiene en este estado es la promesa de que su padre volverá a visitarlo.

Esta interacción entre Lincoln y su hijo despierta toda serie de reacciones que rompen con la dinámica habitual del Bardo. La visita de Lincoln les otorga esperanza por primera vez en mucho tiempo; no obstante, queda de manifiesto que, a pesar de que todas las almas comparten un mismo lugar, la falta de empatía y el foco individualista son las principales fuerzas que las retienen ahí. Infinidades de voces se suceden para manifestar ese estancamiento con el pasado mediante conversaciones, quejas y otras divagaciones. Es más, todas las almas emplean una serie de circunloquios (el más obvio, el “cajón de enfermo” en lugar de ataúd; el “reino de antes” …) que, curiosamente, ocultan una gran verdad: ningún alma es plenamente consciente de su muerte.

Resulta imposible analizar esta novela sin mencionar el peculiar estilo del autor. A los monólogos de las almas del Bardo se le suman toda serie de citas bibliográficas reales que proporcionan fragmentos sobre la vida privada y opinión pública del presidente Lincoln durante los primeros años de la guerra de Secesión. En múltiples ocasiones, se exhibe la naturaleza contradictoria de estas fuentes: algunas evocan empatía y una imagen de un presidente fuerte y tenaz ante la muerte de su hijo; otras sugieren frivolidad, negligencia y egoísmo. Al mismo tiempo, este choque de opiniones señala lo problemático de testimonios subjetivos que pasan a la historia como hechos irrefutables.

Pese a los múltiples temas tratados en Lincoln en el Bardo, Saunders destaca en el fondo un mensaje muy profundo: la incapacidad de aceptar la muerte y, con ella, la vida como algo transitorio. Precisamente, la inmovilidad de las almas, escudadas por el miedo al cambio, es lo que les impide avanzar. Cuesta aceptar que la existencia humana está marcada por el cambio, incluso cuando son testigos de ello a lo largo de sus vidas. Nuestros pensamientos marcan nuestra existencia, y Saunders lo retrata de dos formas: primero, por la aversión de las almas a cualquier mención sobre la muerte; segundo, cuando el presidente Lincoln reconoce su error al considerar a su hijo como algo inmortal.

Me equivocaba al considerarlo algo fijo y estable y al pensar que lo iba a tener siempre. Nunca fue fijo ni estable, al contrario; siempre fue un estallido de energía transitorio y pasajero.

Lincoln en el Bardo es una novela excéntrica y extraordinaria que rompe expectativas, tanto a nivel formal como temático. Sorprende al ser una lectura de ritmo ligero; no obstante, el humor y la peculiaridad de Saunders no resta a la moraleja de la historia, en la que la pérdida, además del dolor, también conlleva a la esperanza. Una lectura fascinante que invita a la reflexión sobre el choque de sentimientos en la vida y sobre lo que dejamos atrás en la muerte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s