Mes: febrero 2018

Las intermitencias de la muerte, de José Saramago

(…) entonces podrá preguntar, Muerte, dónde está tu victoria, sabiendo no obstante que no recibirá respuesta, porque la muerte nunca responde, y no es porque no quiera, es solo porque no sabe lo que ha de decir delante del mayor dolor humano.

Puntuación: 5/5
Autor: José Saramago
Género: ficción
Editorial: Debolsillo

Reconozco que me intimidaba la idea de leer a un autor como Saramago. Conocía de antemano su peculiar estilo de escritura, y dejé que mis prejuicios adivinaran una lectura densa y tediosa. Nada más lejos de la realidad. En Intermitencias de la muerte, este estilo simplemente funciona: te atrapa, te obliga a seguir leyendo y a sumergirte en la lectura. Y no hay nada mejor que pedirle a un libro que esto último.

Me sorprendió descubrir una historia repleta de imaginación, de humor y de sensibilidad. Saramago ofrece su particular visión de una sociedad que, por fin, ha logrado cumplir el anhelado deseo de escapar de la muerte. ¿Por qué hemos de morir? ¿Equivale la vida infinita a la felicidad?

La primera parte del libro abarca las consecuencias del cese de actividad de la muerte en un país relativamente pequeño. Lo que un principio se recibe con inmenso jolgorio pronto se convierte en una calamidad para las funerarias, los hogares de la tercera edad, las aseguradoras, la Iglesia… El don de la inmortalidad no equivale a la juventud eterna. Para bien o para mal, la vida sigue sin interrupciones, dejando a miles de personas en ese estado intermedio que no puede clasificarse como vida o muerte. En palabras del primer ministro: “Si no volvemos a morir, no tenemos futuro”.

Durante la segunda mitad del libro, la muerte, tras analizar los resultados de su experimento, decide introducir una serie de cambios en su forma de actuar. A partir de este momento, el plano narrativo cambia de forma abrupta para dar paso a la muerte (en minúscula) como única protagonista, a quien conocemos en una fachada extrañamanente humana, mientras experimenta por primera vez el fracaso. Ajena a las consecuencias, intenta resolver el misterio de un misterioso violonchelista que se escapa irremediablemente de su letal efecto.

Ambas partes se complementan perfectamente para transmitir un mensaje esclarecedor: la vida y la muerte carecen de sentido por sí solas. No podemos definir la vida sin la muerte y la muerte sin la vida. Dadle una oportunidad: leer este libro es una experiencia peculiar que os hará reflexionar sobre vuestra percepción de la muerte.