Mes: enero 2018

Ante todo, no hagas daño, de Henry Marsh

Quizá nunca lleguen a comprender hasta qué punto era peligrosa la operación y la suerte que tuvieron de que todo saliera tan bien. El cirujano, entretanto, ha conocido el cielo tras haberse asomado a las puertas del infierno.

Ante todo, no hagas daño

Puntuación: 5/5
Autor: Henry Marsh
Género: no ficción
Editorial: Salamandra

Ante todo, no hagas daño recoge parte de las vivencias de uno de los neurocirujanos más notables del Reino Unido, Henry Marsh. A lo largo de los veinticinco capítulos que componen este libro, descubrimos los entresijos de una profesión plagada de dualidades, como la valentía y el terror, la firmeza y el desasosiego o el afecto y la deshumanización. En el mejor de los casos, el encuentro entre el médico y el paciente quedará en el olvido. Por desgracia, no siempre es así.

En esta biografía conocemos a Marsh en todas las facetas que han marcado su prolongada trayectoria profesional: como estudiante de Medicina, como residente en prácticas, como paciente, como hijo, como padre y como especialista en neurocirugía. Desde un punto de vista más personal, proyecta una imagen de cordialidad y apoyo a sus pacientes, aunque su carácter tampoco queda exento de pomposidad y arrogancia hacia algunos compañeros, y de exasperación y frustración ante el Servicio Nacional de Salud.

El día a día de un neurocirujano pasa por un espectro de situaciones en las que tienen cabida la rutina, lo extraordinario y la desgracia. La misma persona que se vanagloria como un héroe por salvar la vida de un paciente puede llegar a convertirse en un villano desalmado en cuestión de horas, cuando el más mínimo error conduce hacia la muerte, o incluso peor. Sí, existen situaciones que dejan peores secuelas que la muerte. Ahora, a las puertas de su jubilación, Marsh no titubea al reconocer que, a pesar de sus numerosos triunfos, sus fracasos pesan más en el tiempo. Esta clase de confesiones personales no lo convierten necesariamente en un testimonio autocomplaciente, sino valiente y honesto.

A lo largo de los años, Marsh se enfrenta a toda clase de situaciones en un trabajo cuyo desempeño no cesa tras las puertas del quirófano. Fuera de él, los neurocirujanos deben responder a la fe ciega y a las altas expectativas que los pacientes y familiares depositan en ellos, comunicar malas noticias cuando un paciente sufre complicaciones durante la intervención y reconocer los errores (suyos o de personas a su cargo), entre otras muchas cosas. El éxito profesional de Marsh no solo radica en su pericia, sino también en su humanidad. La compleja dicotomía entre la empatía y el desapego con los pacientes marca el equilibrio que resulta esencial para responder a la recurrente pregunta: «¿Qué haría usted?»

Curiosamente, los dilemas más difíciles -aunque no menos habituales- se centran en la toma de decisiones. La experiencia del profesional no solo se refleja en su habilidad sobre la mesa de operaciones, sino también en su capacidad para determinar el momento en el que la enfermedad debe seguir su curso o, por el contrario, seguir luchando contra ella y someter al paciente a numerosas intervenciones (ninguna exenta de peligros) para mejorar su esperanza de vida. ¿Hasta qué punto es necesario intervenir si la calidad de vida empeora? ¿Qué precio se le pone a la esperanza? A diferencia de nuestra vida, estas preguntas rara vez arrojan una sola respuesta.

Lobo negro, de Nick Jans

Recuerdo que volví la cabeza para verlo menguar hasta convertirse en una mota negra en la nieve, como si fuese la última vez. Miraba intensamente, confiando en recordar.

Puntuación: 3/5
Autor: Nick Jans
Género: no ficción
Editorial: Errata Naturae

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Nick Jans cuenta en este libro -mitad memoria, mitad ensayo- la increíble experiencia de la que fueron partícipes los juneaueses durante los años 2003-2009, cuando un enorme lobo negro, en apariencia solitario, decidió establecerse en un territorio cuanto menos cuestionable para su supervivencia. Por su situación geográfica, los habitantes de Juneau no son ajenos a la experiencia de avistar todo tipo de animales salvajes; aun así, la historia y las extrañas circunstancias que rodearon a Romeo son dignas de ser contadas.

El lobo siempre ha sido un animal polémico; de hecho, aún hoy despierta posturas muy dispares. Por un lado, se argumenta que el lobo es una amenaza económica por el potencial daño que suponen para el ganado y animales de caza que, al fin y al cabo, consideramos “nuestros”; por el otro, se defiende su papel dentro del curso natural de los ecosistemas, por no hablar del reclamo que pueden suponer estas especies en el turismo y la fotografía. Dentro de este espectro también se incluyen posturas extremas, cegadas bien por el odio o bien por una exagerada veneración. En un segundo plano, resulta interesante analizar el tratamiento del lobo en el folklore y cultura popular, un factor que puede haber contribuido directa o indirectamente a las ideas preconcebidas sobre estos animales que aún prevalecen.

Aunque cabría esperar que un libro así arrojara una perspectiva previsible e unilateral, lo que convierte a este ensayo en un estudio aún más interesante del lobo es la postura y el trasfondo del autor, que convivió durante años con los iñupiaq, una tribu de Alaska de cazadores y recolectores. Dicho de otro modo, Jans había pasado parte de su vida cazando lobos, osos y caribúes, entre otros. Años después, decidió renunciar a su vida como cazador para convertirse en escritor y fotógrafo. Siendo consciente de su pasado, ofrece sus conocimientos como cazador, acompañados de información sobre el panorama actual de los animales salvajes en Alaska.

Sobre todo, no es un ensayo que imponga una visión o moraleja. Entrelaza la idiosincracia de Romeo y la contrasta con datos y hechos de la naturaleza del lobo, siempre respaldados por los correspondientes estudios: la composición y jerarquía de las manadas, alimentación, el vínculo genético entre el perro doméstico y el lobo, las muertes de humanos a manos de lobos, y un largo etcétera. Sin embargo, en lo que respecta a la historia de Romeo, serán muchas las dudas que queden sin resolver: ¿de dónde había salido el lobo? ¿Se habría separado de alguna manada? ¿Estaba verdaderamente solo? ¿De qué se alimentaba? ¿Por qué sentía tanta afinidad con algunos perros domésticos? Jans presenta y analiza todas las hipótesis para después descartarlas o dejarlas en el aire. Al fin y al cabo, su intención no es necesariamente dotar a esta insólita historia de sentido, sino rendir homenaje a un animal salvaje que, para bien o para mal, no dejó indiferente a nadie.

Jans era consciente de que, paradójicamente, la convivencia de dos especies enfrentadas durante siglos supondría el peligro y la seguridad de Romeo al mismo tiempo. Se había convertido en un personaje conocido, lo que significaba estar en el punto de mira de sus admiradores y detractores, de curiosos y de cazadores. Muchos justificarían el inevitable desenlace del afable lobo negro de Juneau diciendo que era solo un lobo pero, independientemente del tinte amargo de esta historia, Romeo logró unir a parte de la comunidad de Juneau y, además, abrir el diálogo entre perspectivas opuestas.

Romeo, ©Nick Jans

Aunque la realidad de Juneau y sus maravillosos parajes naturales nos quedan desafortunadamente lejos, Nick Jans no solo arroja por fin algo de luz a uno de los animales más controvertidos de la actualidad, sino que logra trasladarnos a este mundo casi onírico, donde convivió lo humano y lo salvaje de manera fugaz.